La verdad

21 de octubre 2008

La verdad es que ahora cuando me lo planteo no se si hice bien o no. Bueno, la verdad es que hice lo que hice porque no tenía más alternativa. Es lo que cualquiera hubiera hecho y, además tampoco fui yo solo. Hubiera sido una cuestión de tiempo que las cosas hubieran llegado al mismo punto, en tan solo unos años. Y si, la verdad, a lo del dinero también le doy muchas vueltas. Tal vez lo de cobrar por hacer ese tipo de cosas no está bien visto en esta sociedad y hay incluso gente que después no puede dormir pensando en esto o aquello, en si habré cobrado lo bastante o, tal vez demasiado, o si es ético cobrar por este tipo de trabajos. La verdad es que cuando lo analizo en profundidad tengo argumentos encontrados para llegar a una conclusión de si hice o no bien, pero claro es mi punto de vista, porque ni siquiera puedo consultarlo con la  familia ni con amigos para buscar consejo. De cualquier forma, la verdad, alguien hubiera hecho el trabajo; que fuera yo fue simplemente circunstancial, habría cientos de personas que se hubieran encargado de hacerlo igual que yo lo hice; y eso me tranquiliza, pensar que tan sólo soy una posibilidad entre muchas, que no soy tan especial por haber hecho lo que hice, que soy un cualquiera. Y en relación con lo del dinero, la verdad, se habría perdido más de no haberlo hecho y eso también me agrada y me consuela un poco, es como haber ayudado a la causa. Ahora cuando pienso fríamente cómo fue y las circunstancias que lo acompañaron, la verdad, es que todo en su momento parecía que podía tener sentido y que no era perjudicial, pero claro, la gente dice y comenta, que si eso, que si lo otro, y claro, la verdad, yo creo que es muy fácil criticar y decir esto está bien o mal así a la ligera sin meditarlo mucho y llegar posiblemente a una conclusión errónea por juzgar a la primera de cambio, así sin tener en cuenta todos los detalles de lo que pasó. La verdad.