No es un sueño

9 de febrero 2009

Se encontraba en la mitad de un desierto. Uno de esos desiertos de película, como en Laurence de Arabia, que parecen un decorado, de arena naranja y un cielo azul radiante. A lo lejos el calor ondulaba la linea del horizonte. Vestía como cada día en el trabajo, con su traje gris marengo y una camisa blanca. En sus manos un salvavidas rojo con una inscripción: Esto no es un sueño.

Se despertó sobresaltado y no supo encontrar una explicación.

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Realidad

4 de octubre 2008

Si como dices fueras real no me tendrías aquí cada noche soñándote para poder acariciarte. Se despertó.