Freno

4 de noviembre 2008

En el último momento pudo pisar el freno. Fueron unas décimas de segundo, tal vez menos, pero en esa rara sensación de poder ver pasar la vida entera en los momentos anteriores a la muerte, le dió tiempo para pensar en lo que estaba a punto de hacer, a barajar las distintas opciones que se presentaban ante él, las consecuencias de cada una de ellas, su vida o su muerte en cada una de ellas. Pensó en asumirlo todo, aceptar que había sido un error, pero que no merecía la muerte. Con el tiempo lo superaría; no sería fácil, pero era una cuestión de tiempo, y de superar los primeros momentos. Analizó la opción de seguir como hasta ese momento, haciendo como que nada había ocurrido, engañándose a él y a todos. Hacer como que no pasaba nada era la opción más fácil y menos dolorosa en el corto plazo, pero no podía seguir viviendo en aquella mentira, levantarse cada mañana pensando en disfrazar su vida con algo que no era. Y pensó en la tercera de las opciones, sin duda la más drástica. Y no era porque le asustase el momento, ni el dolor, ni le faltase valentía. No creía que hubiera nada más allá, por lo que tampoco sentía miedo a lo que podía encontrarse. Lo que le obsesionaba era errar, no llegar, fallar y no completar el plan; era una opción no válida, que combinaba casi todo lo peor de las anteriores.

Lo había analizado fríamente, o al menos, con la frialdad que podía tomarse las cosas en su situación. Sin duda no era objetivo, pero tampoco pensaba que la decisión necesitase más meditación ni más análisis. Por eso, cando toda la vida le pasó por delante, como suelen decir los que han vivido una experiencia similar, a cámara rapida y volvieron a planteársele las tres opciones le pareció que ya no había nada más que hablar.

En el último momento pudo pisar el freno. Pero no lo hizo.

Anuncios

Fragilidad

7 de abril 2008

La vida es frágil y está compuesta por infinitas casualidades. Se dio cuenta de que el móvil estaba descargado cinco minutos antes de bajar a comer; lo enchufó. La batería justa para recibir la llamada de Camila, la aupair. A su novio, el irlandés, le habían cambiado la hora de operación, sus padres ya habían salido de regreso a Irlanda esa misma tarde y sólo quedaba ella para hacerle compañía y esperar a que le sacasen los hierros que recomponían su antebrazo. No podía ir a recoger a los niños. Una llamada a su mujer -él tenía una reunión importante a las cuatro y no podía- pero el teléfono no estaba operativo. Salió del restaurante para el colegio. Los recogería y se los pasaría a su mujer por el camino. Con los tres bajando la calle decidió volver al trabajo y desde allí hacer la llamada, pero al instante se vió subido al 37, que no era su autobús, pero ante la huelga de transporte se convertía en una opción buena para aproximarse a su casa. Ese día Ángel, el vecino del tercero, se había quedado sin tabaco al subir por las escaleras con lo que no pudo apagar su cigarrillo como cada tarde antes de entrar en casa. Podían ir al parque pero decidieron subir a casa para resguardarse de una lluvia segura, a juzgar por las nubes grises que se veían sobre sus cabezas.

Al abrir la puerta olió enseguida el gas. ¡Todos atrás! gritó a los niños, ¡bajad la escalera de inmediato y salid a la calle!. Recorrió el pasillo a toda prisa en dirección a la cocina que estaba cerrada. El olor se hacía más insoportable. Cerró las dos llaves del gas, que Mireia, la asistenta, había dejado abiertas sin darse cuenta al retirar la bandeja de la ropa planchada sobre la cocina. Cinco horas atrás. Abrió todas las ventanas sin pensar que el gas podía haberle dejado por el camino. Salió corriendo, cerró la puerta principal y fue a recoger a los niños.

Cuando llegó a la calle se dió cuenta que las piernas le temblaban y que no podía dejar de andar con los tres del a mano. En el trayecto empezó a darse cuenta de lo que había ocurrido. Al llegar a la plaza paró en seco y abrazó a sus hijos. Tres calles por delante. Eligió la del centro para ir a tomar unas tortitas con nata para merendar.

Published in: on abril 7, 2008 at 10:12 pm  Dejar un comentario  
Tags: , , , , , , ,