Sin azúcar

18 de agosto 2008

No tienes ni idea de lo que sufro.- escribió a mano con preciosa letra de mujer. Tomó un café sólo, sin azúcar. Cuando me senté en aquella mesa de mármol viejo la taza aún estaba caliente, y junto al sobrecillo sin abrir reposaba aquella frase en una servilleta doblada en cuatro. Desde entonces no puedo dejar de pensar en ella.

Ilusión

22 de julio 2008

El náufrago tiró la botella al mar y vivió el resto de su existencia esperando una respuesta. Cada día soñaba que llegaría a algún puerto, leerían su nota de auxilio y le rescatarían de inmediato. Vivió 28 años en aquella isla. Concretamente 28 años, 4 meses y dos días. Con la ilusión de que en algún momento llegara su mensaje. La botella aún vivió más, allí en el fondo, entre los corales. A escasos veinte metros de donde la tiró al llegar a la isla.