Luis Ruiz

24 de octubre 2008

– ¿Sabes lo que voy a hacer hoy cuando llegue a casa? -le preguntaba a la enfermera y se señalaba las muñecas.

– Seis veces, seis, me he cortado las venas.

– Venga Luis, no levantes la voz -la enfermera intentaba tranquilizarle en un tono de conocerlo de muchas veces.

Luis estaba nervisioso; solía ponerse nervioso sismpre que entraba en el hospital; siempre por urgencia. Hoy lo habían recogido en la acera, perdido el conocimiento.

-Me mareo, creo que me mareo -escenificaba un falso desmayo en la mitad de la sala de espera del 12 de Octubre. Y volvía a recomponerse al ver que el teatrillo ya no causaba efecto entre las enfermeras acostumbradas a sus visitas.

– ¿Tienes 25 para un café? -espetaba de repente a una de las pacientes.- Soy Luis si me llaman he ido a fumar un cigarrillo y tomar un café.

En tan solo diez minutos contó a los pacientes que esperaban todo el historial: once hermanos, tres se me han muerto, conanticuerpos ¿Sabes lo que es no? Yo también los tengo, así estoy. Mi madre tiene una válvula y lahan operado del riñón, yo ya me he intentado suicidar seis veces, hoy de nuevo lo intento.

Volvía de la mano de uno de los guardias de seguridad del centro. ¿Me han llamado? Oiga señorita -a gritos en la sala de espera dirigiéndose a la enfermera- doctora, doctora, ¿me han llamdo, soy Luis?.

-Me pongo nerviso, me voy, me voy, me voy -golpeaba la cabeza contra la pared de la consulta mientras dos enfermeros intentaban detenerle.