Things happen

12 de julio 2008

Nadie pudo explicarse por qué lo hizo. Justo en ese momento después de todo lo que tuvo que haber pasado. Acababa de poner su vida en orden, aparentemente. Reconocía que mantenía un hijo desde hacía más de quince años, desde aquel viaje a Perú, que se había casado tres veces, divorciado dos. Había superado lo del alcohol, no sin esfuerzo. Aacababa de dejar su trabajo en la agencia, de sol a sol, para abrir una floristería en una calle cercana a la plaza. No pedía mucho a la vida. Quería ser feliz y compartirlo con todos. Comenzar una vida nueva. Acababa de cumplir los cincuenta y se encontraba mejor que nunca y con la madurez como para afrentarse a sus antiguos miedos y fantasmas. Parecía libre y feliz.

Por eso nadie entendió aquello: la encontraron con la cabeza partida en dos a los pies de aquel acantilado. Después de una semana desaparecida. Nadie supo, sin embargo, que sólo buscaba unos lys salvajes antes de resbalar.

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Published in: on julio 13, 2008 at 9:33 am  Comments (4)  
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Antimemoria

11 de julio 2008

Con diez cañones por banda viento en popa a toda vela, no corta el mar, sino vuela, un velero… Era capaz de recitarla de corrido pero no recordaba el momento en que había aprendido aquella Canción del Pirata. Sin embargo, se acordaba perfectamente la de veces que había ejercitdo aquella lista, cientos de veces recitada de corrido, horas sentado frente a aquel real trabalenguas del que era incapaz de recordar más que a Ataúlfo, Sigerico y Valia.

En la Escuela Politécnica Federal de Zurich la doctora Isabelle Mansuy estudiaba la enzima PP1. No recuerdo bien por qué.

Te amo

10 de julio 2008

Dime que fue mentira, que lo hiciste sólo para darme celos, que soy al único al que amas, que todo esto no ha sido más que una pesadilla. Te amo. Te amo. Te amo.

María descansaba a sus pies, todavía caliente, desangrándose a borbotones a la altura del cuello.

Published in: on julio 13, 2008 at 8:58 am  Comments (1)  
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Memoria

9 de julio 2008

Él era el único que podía saberlo en el mundo, pero sencillamente no se acordaba. Por mucho que lo intentaba, haciendo memoria de los hechos que acompañaron aquel instante, no conseguía hacerse na idea clara. Sabía con precisión los neurotransmisores implicados en sus recuerdos, en intentaba activar su dopamina, el ácido gammaaminobutírico, la acetilcolina e incluso la noradrenalina, sin éxito. Había creado tantas y tantas cosas desde el comienzo de los tiempos, que dios no conseguía recordar si fue antes el huevo o la gallina.

Googlemap

8 de julio 2008

Sabía que él estaba allí, embarcado en aquel mercante frente a la isla que forma el paraguay frente a Concepción. Desde que desaparecieron ella investigaba cualquier rastro que pudieran haber dejado en el recorrido. No sabía que hubieran remontado el río, pero el mapa de google lo señalaba cláramente. Hacía zoom una y otra vez, con la esperanza de que el satélite le diese una imagen más cercana de aquel barco, bajo una neblina de mañana, fondeado frente al puerto, tal vez repostando víveres, tal vez  de jornada de descanso, pero el sistema respondía una y mil veces la misma frase: “Lol amentamos pero no tenemos imágenes de esta región con este nivel de zoom”.

Pero ella sabía que él estaba alí aunque el satélite no pudiera acercarse más. Se aferraba a esa idea con rabia sabiendo que era lo único que le quedaba. Por eso volvía una y otra vez a probar el zoom. aSabía que allá abajo se encontraba él, minutos antes de desaparecer para siempre en aquellas aguas revueltas entre los paralelos 22°00´y 23°30´sur, y los meridianos 58°00 y 56°06´oeste.

Cerrado por vacaciones

7 de julio 2008

Siempre me intrigaron aquellos carteles de cerrados por vacaciones que ponáin en la drogería o la zapatería del barrio. Era como una ostentación de prosperidad y derroche para el resto de los vecinos. Antonia, la pescadera siempre apuntillaba: cerrado por vacaciones, del 1 al 31, en Torrevieja, que nos lo merecemos. O Luis, de la pollería de la esquina de Madera terminaba con Volvemos el 15, esperamos. Yo siempre agradecí el exceso de información a encontrarme el establecimento cerrado, sin más, sin saber que la charcutera no abría ese día porque estaba enferma de anginas, se había muerto una tía política o había rehecho su vida con un granjero texano.

Bueno, que eso, que es mejor contarlo, porque la gente al menos sabe a qué atenerse y apañarse a comprar el choped durante unos días en la charcu del supermercado, en esos blister de plástico que tanto cuestan abrirlos. Otra cosa luego es la fidelidad de la gente; te vas unos días y quién te dice que tu clientela te seguirá siendo fiel y que volverán a tu puerta cuando vuelvas al cabo de 30 días playeros de estío.

Pues nada, que yo aviso, porngo el cartel y me arriesgo. No dejaré de escribir que me llevo la moleskine que funciona sin batería, que el portátil descansará de mi también unos días. Espero seguir llevando al menos una al día. De poder, que es malo atarse con promesas en vcaciones, lo iré subiendo, que si no a la vuelta. Me marcho, para los curiosos a las playas cálidas y buenrrollito de Zahora. Hasta la vuelta, 30 de julio, pongo el letrero: cerrado por vacaciones. Que también, como la pescadera, me lo merezco.

Duda

6 de julio 2008

Lo que más le apetecía aquella noche era empezar a leerse aquel “Lo mejor de McSweeney’s” que había comprado hacía unos días. Pero no, por una parte ya había decidido que ese libro era intocable, ni a su mujer le dejaba poner una huella encima; había decidido llevárselo de vacaciones, en apenas una semana, y, él lo tenía muy claro, no podía leer ni una página hasta entonces. Pero además estaba el tema de los cuentos, estaban a nueve y el último se había quedado en el cuatro. La cuenta era fácil, 5. Tenía que ponerse al día.

Pero no lograba concentrarse. Y pensó: bueno, tal vez contiuar un ratito con una novela que ya tenía empezada de Eggers y que no estaba vetada por el estío.

Se debatía entre una cosa u otra y de repente le asaltó una duda: ¿leía para escribir o escrbía para leer?

Indigestión

5 de julio 2008

Aquella noche se hubiera comido el mundo. Abrió la boca mucho mucho, hasta casi desencajar la mandíbula, y se lo tragó de un sólo bocado. Hoy se ha levantado un poco lleno, a decir verdad.

Aprende japonés

4 de julio 2008

No pensó que aquel encuentro fruto de la coincidencia más tonta pudiera tener más consecuencias. Fue buscando un relato de Edgers cuando se encontró con un blog cualquiera de reflexiones, que contenía un comentario, de alguien que escribía cartas astrales. Lo pinchó, sin saber muy bien por qué, con esa decisión ciega con la que el índice pincha en cualquiercosaconpintadelink. Allí estaba; “Aprende japonés en tan sólo 15 días”. Pinchó la introducción. El Japonés es un lenguaje SUJETO-OBJETO-VERBO, mientras que el Español es SUJETO-VERBO-OBJETO.”

Aquello que acababa de leer sería decisivo, sin duda; pero él en quel preciso instante en el que navegaba por Internet no podía ni imaginar cómo le iba a cambiar la vida en las siguientes veinticuatro horas.

Palm

3 de julio 2008

– Recuerda que comes el miércoles con el director de informativos.

-¿Pero no era el jueves?, mañana quedé con Ezequiel por los presupuestos de aniversario.

– La comida es el jueves, la cambiaron la semana pasada, y, además lo de Ezequiel no puede ser mañana porque no tienes todavía feedback de la Junta. Hasta la reunión del fin de semana.

-¿Fin de semana?. Es el cumple de Chencho.

– Lo pasáis al domingo y esto es sólo el sábado por la tarde. Coméis y luego reunión hasta las nueve. No olvides llevarte la comparativa de medios y el último estudio de mercado; quieren copia en papel.

– ¿Repasamos la próxima semana? Tienes un viaje a Barcelona y está cargada de reuniones antes de coger vacaciones.

– No déjalo por hoy, descansa.

Clic. Apagué mi Palm y con ella la conversación se fue diluyendo en la pequeña pantallita táctil.

Una cena

2 de julio 2008 

Estaba loco por Diana y quería sorprenderla. Preparó hasta el último detalle: se puso aquella camisa de seda que a ella tanto le gustaba, colocó velas por cada rincón de la casa, bajó las luces y abrió el mejor de sus viños. Diana llegaría en apenas una hora. De repente llamaron a la puerta. Al principio le contrarió aquel imprevisto en medio de una velada en la que había cuidado cada movimiento, pero abrió la puerta. En vaqueros y camiseta su vecina Lucía. ¿Tienes canela? -preguntó- Estoy preparando arroz con leche.

No pudo resistirse y la invitó a cenar.

 

Tiempo 3. un minuto

1 de julio 2008

Sólo fue un minuto. Lo que tardó en llegar hasta el lugar donde ella se había precipitado desde la primera cubierta de aquella embarcación por el amazonas. Todo había ocurrido tan sólo un minuto antes, en aquella noche tibia y despejada subiendo el Amazonas. Hubo quien dijo que fue un accidente y quien busco un suicidio en aquella romántica forma de acabar con su vida. Justo en el punto del “encontro das aguas”, el lugar donde se juntaban, sin mezclarse durante varios kilómetros las aguas del rio Negro y el Solimones. Nadie supo nunca la causa por la que ua joven de apenas veinte años se arrojaba a aquellas aguas chocolate en su primera noche de bodas. Ni sus padres, ni familiares, ni amigos. Ni siquiera el joven marido, que dormía apaciblemente en el camarote especial que la agencia les había reservado. Nadie, excepto él, que corrió en su búsqueda apenas un minuto después de que ella saltase de la cubierta del Mango Manaus.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        .

Tiempo 2. Chronos

30 de junio 2008

Tic, tac, tic, tac,…

Saturno devoraba a su hijo, descarnando cada músculo, arrancando en jirones las extremidades del joven, lánguido como un trozo de algo que iba a menos, derramando su sangre entre los dedos de su padre…

… tic, tac, tic, tac.

Cocina

29 de junio 2008 

Me las encontré en la planta de abajo. Estaban montadas. Sin esquemas, sin tornillos en bolsita, sin llave Allen. Pensé: ha sido un despiste, tal vez una devolución. No podía dejar pasar esa oportunidad: Ikea me las daba montadas; las eché a la bolsa amarilla. Hoy me he dado cuenta que aquellas tijeras son lo único que no monté en mi cocina. Desentonan. Las he desmontado y las he vuelto a montar.

Tiempo 1. concurso

28 de junio 2008

Había estado preparándose durante las últimas cuatro semana, justo desde que le comunicaron, por teléfono desde la producción de programa, que era una de las elegidas para participar en aquel concurso. Había pasado unas primeras noches de infierno, con los nervios y el insomnio, pensando que no estaba preparada, que tal vez había sido una locura el inscribirse en aquel concurso televisivo, en el que disparaban a sus participantes con cualquier tipo de preguntas.
Tenía grabadas completas las dos primeras temporadas y lo primero que hizo fue revisar uno a uno los 173 programas de cada una de las temporadas. Se aprendió las respuestas, las preguntas, los latiguillos que utilizaba el presentador y cada una de sus cadencias. Observó la ropa de los concursantes, las combinaciones con los distintos escenarios -virtuales seguro- que utilizaban durante los 45 minutos que duraba la emisión. A las dos semanas cogió el volumen A-Amb de la enciclopedia y le echó un vistazo. Así, poco a poco fue completando los cuarenta y ocho tomos que componían aquellas enciclopedia ilustrada, hasta legar al tomo Yug-z. Estudió especies animales, alimentación, costumbres nacionales, repasó hechos principales de la historia universal y vida y hechos de los principales líderes reigiosos. Se aprendió de memoria las principaes ciudades de China, el nombre de los monumentos más importantes del planeta y la filmografía completa de dieciocho directores americanos. Veinte horas al día. Cada noche soñaba con el momento en el que se colocaría en el púlpito del concursante y respondería una a una las preguntas del presentador.
Y llegó el día. Siete meses y medio después.
El plató estaba repleto de gente, mucha más de la que se veía por televisión. Había personas que movían cables, que dirigían unas enormes grúas donde se encontraban las cámaras, que encendían y apagaban luces,… Después de pasar por maquillaje, la dejaron en una pequeña salita con un letrero que ponía Invitados, hasta que llegó el presentador. Le sorprendió la familiaridad con la que la saludó, como si la hubiera conocido de siempre. ¿No estás nerviosa Paquita, verdad? -le preguntó- Ya verás que todo es muy divertido. La acompañó por el largo pasillo que conducía de nuevo al plató y comenzó a grabación.
Ella repasaba mentalmente cada uno de los nombres, datos, informaciones de los que se había empapado las últimas semanas. Tenía como un hambre contenida de años; esperaba la primera pregunta para saborearla, para comérsela, para deglutirla y saciar ese picorcillo qe le rondaba en la tripas.
Silencio sepulcral, antes de que el presentador lanzase la primera de las preguntas. Las luces bajaban en el plató, confiriendo al decorado un tono rojizo de irrealidad.
– ¿Cuántos atletas participaron en las Olimpi­adas de Munich 1972?
La sabía. Sabía que exáctamente habían sido 7134. Lo había estudiado y repasado, conocía las nacionalidades y las medallas que se habían repartido en esos juegos, y las podía cntar como de pequeña recitaba en clase los diez mandamientos de la ley de dios. Conocía el podium final de cada una de las especialidades. Había tenido suerte.
Intentó abrir la boca y lanzar un triunfante 7134. Pero no sabía qué pasaba; era como si sus labios no estuvieran conectados con el cerebro. Intentaba decir 7134, pero no podía articular una sóla palabra. El tiempo pasaba: solo 18 segundos rstaban del medio minuto inicial. Sus mandibulas tiritaban como si mascasen algo pequeñito, tic, tic, tic, tic. Concentraba todas sus fuerzas para abrir aquella maldita boca y escupir 7134. Sólo 9 segundos. Cerró los ojos para intentar concentrarse. Con el esfuerzo se había mordido varias veces la lengua y un sabor dulzón inundaba ahora su boca. Pero, nada, aquellos labios parecían haberse separado del resto del cuerpo y no querer obedecer sus órdenes. Los segundos continuaban su camino a la extinción: 4,3,2,1,… Unas gordas lagrimotas le habían corrido el lápiz de ojos y se derramaban por las mejilas cuando el reloj de porgrama marcó el fin.

Fantasmas

27 de junio 2008

Sabía que aquella luz escondía algo: toda la noche alumbrando una habitación en la casa de enfrente era ssopechoso. Hacía poco más de un mes que la vió por primera vez al levantarse a medianoche a beber agua. Una luz encendida a estas horas ¿quíén andará despierto? Empezó a darle vueltas a la cabeza después de una semana. Sin descanso, noche tras noche. Estaba completamente segura que algo debía ocurrir tras aquella ventana tamizada por unas ligeras cortinas blancas.

A las dos semanas estuvo por acercarse hasta la casa y llamar al telefonillo para saber a ciencia cierta la razón de aquella luz, pero en el último momento se echó atrás. Pensarían que estoy loca, que qué me importa a mi una luz encendida en la noche. O peor aun. Le preocupaba que en aquella casa vivieran los integrantes de una peligrosa mafia que se reunía sólo al esconderse el sol y hubieran ya puesto el ojo encima a la loca que cada noche se asomaba al patio ya no apartaba la vsita de su ventana. Sin duda no podía darles ni un solo motivo más para que supieran que era ella.

Pero aquella noche no lo pudo soportar más: llamó a la policia para contárselo. No sabía muy bien explicar si era un burdel, una casa ilegal de juego o si encerraba perversiones aún más detestables.

Veo que algo raro está ocurriendo -pudo sólo decir al agente antes de colgar, tras dejar la dirección exacta de la casa del vecino.

Cuando llegó la policía municipal la pequeña Gabriela dormía tranquilamete,como cada noche con las luces encendida en su cuarto. Ella también veía fantasmas.